Polen de abeja 100 % natural
El polen de abeja es uno de los productos más singulares de la colmena. Las abejas lo recolectan de las flores, lo agrupan en pequeños gránulos y lo transportan hasta la colmena.
Su variedad de colores refleja la diversidad de flores visitadas durante la recolección. Por eso, dentro de un mismo bote pueden encontrarse gránulos amarillos, dorados, anaranjados, ocres o ligeramente verdosos.
Cada color, aroma y matiz forma parte de su origen natural.
Directamente de las flores a la colmena
Las abejas recorren el entorno recolectando el polen de diferentes especies vegetales. Durante este proceso forman los pequeños gránulos que caracterizan al producto y que posteriormente recoge el apicultor.
Como las floraciones cambian a lo largo del año, el aspecto, el aroma y el sabor del polen pueden variar ligeramente entre unas cosechas y otras.
Estas diferencias son naturales y convierten cada recolección en un reflejo del paisaje y del momento en el que se ha producido.
Polen de los parques naturales de Grazalema y Los Alcornocales
Este polen procede de colmenas situadas en los parques naturales Sierra de Grazalema y Los Alcornocales, un entorno caracterizado por la diversidad de su vegetación y sus floraciones.
Las abejas recorren el territorio recolectando polen de las diferentes flores disponibles en cada época del año. Por eso, el color, el aroma y el sabor pueden variar ligeramente entre unas cosechas y otras.
Cada bote es un pequeño reflejo del paisaje y del momento en el que se realizó la recolección.
Un ingrediente fácil de incorporar a tu alimentación
El polen puede consumirse directamente o añadirse a diferentes alimentos.
Su formato en gránulos permite incorporarlo fácilmente a yogures, frutas, zumos, batidos, cereales y otros desayunos. También puede combinarse con miel para crear una mezcla llena de matices florales.
Su sabor puede variar desde notas suaves y ligeramente dulces hasta matices florales más intensos, dependiendo de las flores de procedencia.





